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Miércoles, 14 Julio 2021 21:01

"PREFIERO TENER EL 10% MAS DE POBRES Y NO 100.000 MUERTOS EN LA ARGENTINA" LA FRASE DE ALBERTO FERNANDEZ QUE HOY LE DA UN GOLPE AL GOBIERNO

El “prefiero” del Presidente de hace un año ante una falsa disyuntiva terminó con las dos variables comportándose de la peor manera. Una verdadera payasada!!!

Prefiero tener el 10% más de pobres y no 100 mil muertos en la Argentina”, dijo el mandatario en una entrevista con Jorge Fontevecchia en Perfil. “De la muerte no se vuelve. En cambio, de los problemas económicos, sí. Siempre pongo el mismo ejemplo. El año anterior a que asumiéramos con Néstor, en 2003, la economía había caído 11 puntos. Once por ciento de caída del PBI, 57 puntos de pobreza, 25 puntos de desocupación, y volvimos. Todo eso se puede recuperar, lo que no puedo recuperar es una vida”, agregó.

Actualmente, el país tiene 10% más de pobres –10 puntos porcentuales, en rigor–, pero también llegó a los 100.000 fallecidos. No hubo disyuntiva: la “preferencia” del mandatario sobre una de las opciones quedó de lado y el país sufre ambas. Según las últimas estimaciones,Argentina ya está muy cerca de llegar al 45% de pobres; o sea, 10 puntos más de la población de los que habló el primer mandatario en 2020, y casi 30% de aumento en cantidad de personas de las que estaban en esa condición cuando asumió la presidencia.

Más allá de la mala gestión que las autoridades pueden haber hecho del contexto sanitario –con un debate que aún no termina de saldarse sobre la calidad de las vacunas que llegan al país y la velocidad con que lo hacen–, desde el comienzo de las restricciones el propio Gobierno planteó la dicotomía economía-salud; un falso debate que, ante la contundencia de los hechos, ya ni siquiera los funcionarios se molestan en defender, aun ante el impacto de la segunda ola, la aparición de nuevas peligrosas cepas y la incertidumbre sobre futuros nuevos coletazos.

Desde el principio, esa disyuntiva resultó difícil de entender. “El tiempo ha demostrado lo incorrecto de esta apreciación. Vivir es más que no contraer el coronavirus; vivir, para empezar, es también poder llevar el pan a la mesa familiar. No es la economía, son los seres humanos cuyas vidas y las de sus familias han sido destruidas”, ejemplificó Edgardo Zablotsky, rector de la Universidad del CEMA y miembro de la Academia Nacional de Educación.

Para los expertos, un plan organizado con mayor previsión, con aperturas y cierres estratégicos y acotados, una estrategia sólida y masiva de testeos permanentes, y una veloz vacunación, hubiesen podido evitar la cuarentena eterna. En resumen, más protección contra el virus y menos impacto económico. “Previsión” es otra palabra usada también en las últimas horas por las aerolíneas, luego de que el Gobierno impusiera el “cepo” aéreo, una medida que generó unos 25.000 varados en todo el mundo y parece lejos de resolverse.

Los números de pobreza golpean cada vez más fuerte. Con cada informe del Indec, la Universidad Católica Argentina (UCA) y otros análisis privados, la conmoción gana las portadas de los medios de todo el país.

En el primer semestre de 2021, la pobreza se encaminó al 43,5% –según el director de la Maestría en Econometría de la UTDT, Martín González Rozada–, frente al 40,9% registrado por el Indec en el igual período del 2020, cuando afectaba 18,5 millones de personas.

El panorama sobre algún tipo de recuperación no es nada alentador. Desde el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de La Plata se destaca que los valores actuales de pobreza son los más altos de los últimos 15 años. Estiman que para que la pobreza vuelva a los niveles de 35,2% de fines de 2019 –pre-pandemia– tendrían que transcurrir al menos cinco años con un crecimiento anual de 3 por ciento. Llevaría el doble de tiempo si la meta es volver al 29% de pobres de 2018. Suena a utopía.

Argentina tomó medidas increíblemente restrictivas en materia económica con pocos casos, testeó muy poco (todavía no se venden test rápidos en las farmacias) y ha permitido demoras en la llegada de las vacunas. En el 2020 se centró en aislar a los sanos en lugar de a los enfermos, algo que dejó un daño en la economía importante. Por otra parte, medidas como impedir despidos terminaron costando la vida de muchísimas empresas que no se podrán recuperar”, resumió Fausto Spotorno, de la consultora OJF.